Tanto el jamón como la paleta proceden del cerdo, es más, uno y otro proceden de las patas del cerdo. No obstante, existen varias diferencias que nos pueden ser muy útiles a la hora de identificar estas piezas. Hoy os damos a conocer 10 diferencias entre jamón y paleta.

1. Peso
La primera de las diferencias entre jamón y paleta es el peso. Esta diferencia podemos percibirla a simple vista, si contamos con los dos productos juntos. De modo que podremos apreciar como el jamón presenta un tamaño mayor que la paleta, y ello es debido a que le primero proviene de las patas traseras del cochino, mientras que las paletas son las patas delanteras. De ahí la diferencia de tamaño entre unas y otras.

2. Forma
Si observamos detenidamente un jamón y una paleta, podremos apreciar como el primero presenta una forma más alargada que la segunda, unos 80 cm aproximadamente, mientas que la paleta es más corta y su forma más redonda (65 cm).

3. Curación
En cuanto a la curación que jamón y paletas necesitan también hay diferencia, añadiéndoles además si estos productos son de cochinos blancos o ibéricos.
De este modo, el jamón serrano debe de esta un mínimo de 210 días, existiendo distintas tipologías dependiendo de la curación: Bodega (de 9 a 12 meses), Reserva (de 12 a 15 meses) y Gran Reserva (más de 15 meses)
En cuanto a las paletas, el tiempo de curación se reduce un poco, siendo necesario un periodo de 5 a 7 meses para la categoría Bodega, de 7 a 9 meses para la categoría Reserva y más de 9 meses para la tipología Gran Reserva.
Pero, si hablamos de piezas ibéricas, en el caso del jamón, va a necesitar un mínimo de 24 meses para su curación, y en el caso de la paleta ibérica, un mínimo de 12 meses.

4. Sabor
El sabor del jamón y la paleta son muy parecidos, no obstante, existen ciertas diferencias que solo pueden ser captadas por los paladares más experimentados.

5. Corte
A la hora de partir el jamón y la paleta también hay diferencia, siendo más sencillo partir el jamón, ya que la anatomía de la paleta dificulta un poco más su corte.

6. Precio
Debido a su peso y tiempos de curación, el jamón ibérico siempre va a ser más caro que la paleta. El precio de estos productos irá en aumento en función de su tipología, siendo el más caro el ibérico 100 % puro de bellota.
Por ello, si tu presupuesto es ajustado, una buena opción es decantarse por una paleta ibérica serrana.

7. Rendimiento
Cuando hablamos de rendimiento del jamón y de la paletilla hacemos referencia a la cantidad de carne que se puede aprovechar en ambos productos. De modo que el rendimiento de la paletilla es menor, ya que al tener más hueso se obtiene menos alimentos, mientras que el jamón tiene un rendimiento más elevado, pudiéndose extraer del él prácticamente todo.

8. Elección
Si no sabemos qué comprar, si jamón o paleta, debemos tener en cuenta el uso y consumo que vamos a dar. No es lo mismo un uso para casa que para un negocio. Por ejemplo, un jamón será más rentable para un bar que una paleta. Mientras que, para casa, dependiendo de las personas que seamos y el consumo que vayamos hacer sobre la misma, elegiremos entre jamón o paleta.

9. Duración
El jamón es más aprovechable que la paleta, no obstante, si no vamos a darle un uso frecuente, es decir, no vamos a cortarlo y consumirlo con frecuencia, mejor es que optemos por una paleta, ya que el jamón tiende a ponerse duro, por lo que necesita un constante corte.
Y el último factor decisivo para decantarse por uno u otro, es nuestro propio gusto. Dependiendo del mismo debemos elegir el producto que más se adecue a nosotros.